

Finalmente la Ley Sinde no ha sido aprobada por el Congreso como bien sabemos todos por 20 votos en contra, de todos los grupos políticos de la oposición y 18 a favor, del Partido Socialista. Durante la controvertida votación que duró todo el día de ayer, las reacciones de los usuarios de la red se hicieron más manifiestas que nunca. De igual forma las páginas del Congreso y de la SGAE fueron bloqueadas, cumpliendo con la amenaza manifiesta de los detractores de la Ley Sinde.
Los artistas Alejandro Sanz y Miguel Bosé, entre algunos otros personajes famosos, manifestaban abiertamente su apoyo a la Ley Sinde… y, por ende, a la SGAE. Desde el momento en que hicieron pública su opinión las reacciones por parte de los usuarios fue inmediata. La lluvia de críticas a ambos cantantes alcanzó unas dimensiones históricas, incluso de sus propios fans.
En el perfil de Miguel Bosé los abucheos digitales han alcanzado un nivel en ocasiones bochornoso. Pero bien es cierto que a través de las redes sociales representan una de las pocas vías de comunicación directa entre artistas y público y el contenido de los mensajes no siempre es agradable. Las redes sociales cumplen su papel, para bien o para mal, de acortar la amplia distancia, en esta ocasión la que existe entre personajes públicos y los ciudadanos de a pie. Y esto no siempre es favorable para el personaje en cuestión.
A lo largo de nuestra joven democracia han sido muchos los personajes públicos que se han posicionado políticamente, y no ha supuesto a penas ningún perjuicio para su carrera cuando venían “mal dadas”. Tampoco había posibilidad de pedir la dimisión de un Ministro a grandes voces, sin que quedara en una mera anécdota. Sin embargo, amigos, esto no es lo que era. Han llegado las redes sociales y la Ley Sinde ha sido la reina de la fiesta.
En el perfil de Miguel Bosé los abucheos digitales han alcanzado un nivel en ocasiones bochornoso. Pero bien es cierto que a través de las redes sociales representan una de las pocas vías de comunicación directa entre artistas y público y el contenido de los mensajes no siempre es agradable. Las redes sociales cumplen su papel, para bien o para mal, de acortar la amplia distancia, en esta ocasión la que existe entre personajes públicos y los ciudadanos de a pie. Y esto no siempre es favorable para el personaje en cuestión.
A lo largo de nuestra joven democracia han sido muchos los personajes públicos que se han posicionado políticamente, y no ha supuesto a penas ningún perjuicio para su carrera cuando venían “mal dadas”. Tampoco había posibilidad de pedir la dimisión de un Ministro a grandes voces, sin que quedara en una mera anécdota. Sin embargo, amigos, esto no es lo que era. Han llegado las redes sociales y la Ley Sinde ha sido la reina de la fiesta.
0 comentarios:
Publicar un comentario